Crónica del acto público: “Por qué La Manada anda suelta”

A menos de dos semanas de la puesta en libertad provisional de La Manada, el Partido Comunista de España ha realizado un acto para analizar este caso y mostrar rechazo por la decisión de su salida de prisión hasta la llegada de la sentencia firme. Un acto celebrado en el barrio al que pertenece toda la Manada, el barrio de Santa Teresa en el Distrito de Cerro-Amate, a escasos metros de la casa de uno de sus integrantes. Además de afiliados y simpatizantes del partido, han acudido vecinos y vecinas de la zona, indignados con este caso.

Carlos Vázquez, miembro del Partido Comunista de España y abogado, Licenciado en Derecho, Máster en psicología legal y forense y experto universitario en criminología desgranaba la sentencia y ha expuesto algunas de sus partes más destacadas, entre ellas los hechos probados y el fallo. Vázquez demostraba que, incluso con la ley actual y el Código Penal vigente, lo ocurrido debería haber sido calificado de agresión sexual y no de abuso, pues la intimidación está claramente presente cuando la chica es acorralada en un espacio reducido por cinco hombres fuertes que además le bloquean la única salida. Carlos Vázquez resaltaba que los hechos probados que se describen en la sentencia son en toda regla una violación, y no cabe otra interpretación posible.

Así mismo se destacaba que hay hechos que tampoco cuadran como que, a pesar de no ser la sentencia firme, no es común poner en libertad a personas con condenas superiores a los tres años, como es el caso. Vázquez apuntaba a que se está haciendo un uso de la ley fuera de lo normal, y es que se está juzgando por rebelión a independentistas catalanes a pesar de que el delito de rebelión contempla el uso de violencia cuando no la hubo durante el Referéndum del 1 de octubre, mientras que en el caso de La Manada claramente se hizo uso de ella, pero parece no tenerse en cuenta.

Por su parte, Pilar Encuentra Román, Secretaria de Feminismo del Partido Comunista de España en Sevilla ciudad, resaltaba que pocos jueces tienen formación en temas de género, cuando esto debería ser obligatorio para todos. Rescataba la idea de que parece que las mujeres tienen que ser asesinadas para que de verdad se crea que hubo violación, como ya ocurrió con Laffage y que parece que las mujeres no pueden vivir libremente sin ser juzgadas o reprimidas, y da la impresión de que se las juzga a ellas. ¿Qué pueden hacer el resto de víctimas que no tienen pruebas, si en este caso parece que haber tenido vídeos de lo ocurrido no ha servido para que se considere agresión sexual? ¿Quién se va a atrever a denunciar cuando los condenados por abusos sexuales, que tienen otro caso similar pendiente, están en la calle, mientras la víctima está confinada en Madrid? ¿Qué mensaje se está transmitiendo a la sociedad, cuando ha habido ya casos parecidos en los que los agresores se han autodenominado La Nueva Manada? Preguntaba Encuentra.

Los asistentes han podido participar en el debate, muchos de ellos mostraban su impotencia, su enfado y su pena, lamentando que haya personas que los defienden y justifican.